sábado, 6 de marzo de 2021

Lembranças

 

Domingo 07 de marzo, 02:22 AM, ad-portas de un nuevo 8M, conmemoración mundial del día internacional de la mujer trabajadora.

Como cada año hice el saludo para las socias del sindicato al que pertenezco. Esto y otros sucesos  ajenos a mí (pero que rozan mi realidad) me han hecho pensar, pensar mucho y cambiar por este añoun poco la visión de esta fecha.

 En otras ocasiones la visión era mucho más “combativa-revolucionaria”, quizá más social, grupal; mas esta vez la perspectiva es otra, es ver el trabajo: el GRAN TRABAJO QUE SIGNIFICA SER MUJER, fuera y dentro del hogar, fuera y dentro de si misma, fuera y dentro de lo que somos y proyectamos, fuera y dentro de lo que hemos vivido. Es una mirada al interior de nosotras mismas, de nuestras luchas colectivas e individuales, es mirar  atrás, a la huella del camino que hemos recorrido, todo lo que nos condujo al hoy, todo lo que nos golpeó, volteó o botó, lo que nos desvió o sacó de la ruta que habíamos trazado o siquiera pensado, imaginado, lo que nos restó esencia, sueños, deseos y ganas, lo que dejamos que nos destruyeran o destruimos nosotras por el motivo que fuese.

Abrir cajas negras selladas a presión es un peligro, una suerte de “riesgo biológico”, la liberación de esporas toxicas, de recuerdos encapsulados, de daños disfrazados, de historia, de violencia, de realidad, es altamente peligroso, pero necesario. Hechos que marcaron y que guardamos por seguridad propia y de otros. Sucedieron, y debían ser guardados en un lugar oscuro y olvidado, pero seguían estando ahí, latentes como una bofetada que te deja el rostro rojo, ardiendo y doliendo más allá de la mejilla, ese dolor en el ser, en los sueños, en las esperanzas.

En toda suerte de mudanza, limpieza o movimientos drásticos siempre aparecen esas “cajas”, esos cachureos de los que jamás nos deshicimos y que debemos hacer algo con ellos, ¿sirven?, ¿los botamos.?

No sé, la respuesta puede ser variada, pero la mía, mi opción es, sacarlos, limpiar y botar, aunque las esporas ya están por todos lados, dando otro golpe de realidad (realidad de hechos, no de metáforas filosóficas inconducentes).

Miremos un poco adentro, a la niña, a la mujer, sí, a la mujer, del material que nos fuimos construyendo y la estructura que hoy somos, ¿Antisísmica?, creo que no, creo que faltan varios terremotos más por soportar, y claro, nos van a mover, nos van a desestabilizar, pero depende de nosotras hacer análisis de daños y decidir.

Cuando vemos que esta sociedad esta llena de “paladines” y defensores de las mujeres, de nuestras causas y derechos, pero que no se detienen un segundo en su actuar cuando así lo han estimado, ahí, recién ahí, te das cuenta que sólo nos tenemos a nosotras, que sólo entre nosotras nos podemos comprender con total empatía, lo demás son sólo actos o discursos a conveniencia y en ese preciso momento dejas de mirar a la otra como competencia, enemiga o rival, porque no lo es, nunca lo fue… ella trae su historia, una historia que debieses conocer sin juzgar.

Y volvemos a la manada, a lo grupal, a lo colectivo,  acarreando todas esas vivencias personales que después de doler nos enseñan.

 

 

martes, 25 de agosto de 2020

(RE) INICIO

  

Cerrillos, enero después de la tormenta


Cada vez la palabra –Inicio–  le hacía frente su mente se llenaba de universos inciertos, de mundos desconocidos, de temores que guardaba tras la seguridad de su mirar. Su espigada silueta proyectaba convicción, la constante sonrisa, los ojos firmes y la certeza en su actuar no dejaban ver la debilidad que habitaba en su interior.

Caminaba por pasillos, por las calles, por lugares conocidos y otros no tanto,  con la certidumbre que le daba la calma que su vida proyectaba.

Aquel día fue duro, tuvo un traspié que la desestabilizó, no tuvo tiempo de procesar, sólo continuó , pensó que ya había pasado por cosas similares, y aún estaba ahí, hay que seguir pensó, lo que tenía, lo que había logrado y construido valía cada paso, cada esfuerzo, cada latido.

Todo fue rápido, violento. Llegó a casa, allí todo estaría bien, era su oasis, su lugar de paz. Estiró los brazos para alcanzar  ese sol que le otorgaba calor,  que la reconfortaba, donde abandonaba sus fortalezas y podía sentirse desnuda y desvalida; el sol que la llenaba de vida, de luz,  esa que necesitaba para sus días grises y para las noches oscuras, ese sol que alumbraba y deslumbraba.

Esa noche sus brazos ardieron, el sol le quemó, rompió todos sus cristales, incendió y destrozó todo a su alrededor con la furia de sus llamaradas, nada quedó, todo lo destruyó, eran escombros por los que podía caminar sin siquiera poder reconocer formas o recuerdos para rescatar.

Y la luz del día llegó, y el –Inicio– con él.



 

martes, 14 de julio de 2020

TIEMPO (S)

 
Gracias por el empujón.
Por las eternas conversaciones con destellos y sonidos de amanecer que aclaran algo más que la noche.
 
  
Hay tiempos que son vastos
Hay tiempos contradictorios  
estériles, fugaces, calmos y violentos.

Hay tiempos que son capaces
Hay tiempos que son luz
Tiempos de penumbras y tinieblas
Tiempos que soy fulgor y candil
Hay tiempos que soy tormenta y vendaval, oscuridad.

Hay tiempos en tiempos por tiempos
Hay tiempos de tempo y melodía en silencio y a gritos 
Tiempos de danza furiosa y trasiego
Tiempos que arden y pesan y pasan.

Hay tiempos que son y serán
y otros que fueron... que fueron suficiente.



Cerrillos
Julio 14, de frente al sol.

 
Tiempo y silencio.
 
 

Lembranças

  Domingo 07 de marzo, 02:22 AM, ad-portas de un nuevo 8M, conmemoración mundial del día internacional de la mujer trabajadora. Como cada ...